A pocas calles de Riad Dar Kawkawa se extiende Mouassine, uno de los rincones más encantadores de la medina. Combina con un equilibrio poco común patrimonio y energía creativa contemporánea.
La mezquita Mouassine y su fuente
Construida en el siglo XVI bajo los saadíes, la mezquita Mouassine preside el barrio. Junto a ella, la fuente Mouassine, una de las más bellas de la medina, servía para las abluciones y el suministro de agua.
Tiendas de diseño y artesanía tradicional
La calle Mouassine se ha convertido en un foco de creatividad marroquí: concept stores y galerías conviven con talleres artesanales centenarios. El museo Mouassine, en un riad del siglo XVII, completa la visita.
A diferencia de los zocos más concurridos, Mouassine invita a un ritmo pausado, a pocos minutos de Riad Dar Kawkawa.