Entre los monumentos imprescindibles de la medina, las Tumbas Saadíes ocupan un lugar especial. Ocultas durante siglos, están a pocos minutos de Riad Dar Kawkawa.

Una historia de secreto y respeto

Construido a finales del XVI por el sultán Ahmad al-Mansur como necrópolis real, cuando los alauitas llegaron al poder, Moulay Ismail tapió la entrada por respeto a los difuntos. Las tumbas permanecieron olvidadas hasta 1917, redescubiertas por fotografía aérea.

Qué ver

La Cámara de las Doce Columnas, en mármol de Carrara con cúpula de cedro tallado, es el punto culminante. Un jardín tranquilo alberga tumbas más sencillas.

Al ser pequeño, llegue a la apertura para evitar colas. Calcule 30-45 minutos. Está junto a la Mezquita de la Kasbah.