Preparar la maleta para Marrakech requiere algo de previsión, sobre todo si os alojáis dentro de la medina, como en el Riad Dar Kawkawa, a solo tres minutos a pie de la plaza Jemaa el-Fna. Entre los bulliciosos zocos, los riads tradicionales y las visitas a mezquitas, unos pocos objetos bien elegidos harán vuestra estancia mucho más agradable.

Ropa adecuada para la medina y los lugares religiosos

Marruecos es un país musulmán donde se aprecia una vestimenta recatada, especialmente en la medina y en los lugares religiosos. Llevad ropa holgada que cubra hombros y rodillas, en tejidos ligeros y transpirables como el algodón o el lino. Un pañuelo o chal ligero resulta muy útil: protege del sol, permite cubrirse la cabeza al visitar una mezquita y abriga en las noches con viento. En cuanto al calzado, elegid zapatos cerrados y cómodos: los adoquines irregulares de los zocos y callejones de la medina no perdonan a las sandalias finas ni a los tacones.

Esenciales según la temporada y extras prácticos

Los veranos en Marrakech son muy calurosos y secos, así que un sombrero, gafas de sol y protector solar de alto factor son imprescindibles. Ahora bien, incluso en verano las noches refrescan notablemente, y en invierno pueden llegar a ser bastante frías. Los riads tradicionales como el nuestro, con su patio interior y su azotea al aire libre, son espacios sin calefacción: llevad siempre una capa de abrigo, como una chaqueta o un jersey ligero, para disfrutar del patio o de la terraza por la noche.

No olvidéis un adaptador universal, ya que Marruecos utiliza enchufes de tipo europeo con dos clavijas redondas. Llevad un pequeño botiquín con vuestra medicación habitual y gel hidroalcohólico, además de una batería portátil para el móvil durante las excursiones de día completo. Por último, conservad siempre algo de efectivo en billetes pequeños: es muy útil para compras en los zocos, propinas y taxis. Con estos elementos en la maleta, vuestra estancia en el Riad Dar Kawkawa será aún más placentera.